“Hay estadios majestuosos, grandiosos,… algunos sencillamente fascinantes, otros tienen magia… muchos de ellos están cargados de solera, grandes reservas que ganan con el tiempo, verdaderos mitos… con sus gradas esculpidas por la historia, donde se guardan para siempre las ilusiones y los sueños de gloria de cuantos ocuparon sus asientos o compitieron sobre su césped… los estadios tienen alma.”